No se va cuando algunos se lo pedían, en 2012 o 2013, sino cuando él
ha decidido, ya recuperado de su operación de cadera en plena actividad
con múltiples viajes oficiales.
El Rey ha decidido abdicar para dejar paso a su hijo, que será
Felipe VI.
“Una nueva generación reclama el papel protagonista para afrontar con
renovada intensidad los desafíos”, explicó el Monarca, en un claro
mensaje de cambio de ciclo.
Don Juan Carlos ha tenido esta tarde una breve conversación con los
periodistas durante una audiencia en La Zarzuela al presidente de la
Cámara de Comercio de Estados Unidos. "Nunca os habéis interesado tanto
por mí como hoy". Los periodistas le han preguntado si estaba triste.
"¿Vosotros cómo me veis? Hay que contestar a la gallega", ha replicado.
Don Juan Carlos, según fuentes de la Casa del Rey, tomó la decisión
de abdicar el 5 enero, el día de su 76 cumpleaños. Se lo comunicó al
presidente del Gobierno,
Mariano Rajoy, el 31 de marzo y a
Alfredo Pérez Rubalcaba
tres días después. Pero el secreto se mantuvo y esperó hasta hoy para
anunciarlo definitivamente porque quería dejar pasar las elecciones
europeas del pasado 25 de mayo para no entorpecer el debate electoral.
Antes de comunicar su decisión a los ciudadanos, el Rey ha llamado a los
presidentes del Congreso, Jesús Posada, y el Senado, Pío García
Escudero; a los representantes de lo grupos políticos en la Cámara, así
como a los presidentes de Cataluña, Artur Mas; Andalucía, Susana Díaz, y
Euskadi, Iñigo Urkullu. Posteriormente, don Juan Carlos ha recibido una
llamada de François Hollande, presidente de Francia.
¿Por qué ahora? Rajoy explicó que don Juan Carlos creía llegado el
momento para realizar la sucesión “con total normalidad”. El Rey ofreció
algún detalle más: “Una vez recuperado
tanto físicamente
como en mi actividad institucional he decidido abdicar”. Esto es, el
Monarca, una vez tomada la decisión, multiplicó sus actos y sus viajes
de contenido económico, en especial al Golfo Pérsico. No quería dejar su
puesto en plena
convalecencia de sus operaciones
sino en un ambiente de tranquilidad, precisamente cuando el debate
sobre su abdicación, que llegó a ser muy intenso en 2013, había
remitido. Con ello, según fuentes de La Zarzuela, el Rey pretendía dejar
la Corona en el mejor momento posible, para facilitar la llegada de su
hijo.
La Monarquía ha experimentado una levísima mejoría,
según el CIS, pero sigue muy baja. Pasó del 3,68 de 2013 al 3,72 de la
última encuesta de abril. Unas cifras alejadísimas de las que, hace unos
años, colocaban a la monarquía como la institución mejor valorada por
los ciudadanos. Ahora es la sexta.
La Zarzuela admite que ese deterioro tiene mucho que ver con
el caso Nóos. La hija del Rey, la
infanta Cristina,
sigue imputada y a la espera de que el juez José Castro tome una
decisión definitiva. Al margen de que se confirme o no su imputación, el
caso Nóos seguirá dando problemas de imagen a La Zarzuela
porque ahora viene la fase del juicio, la más delicada mediáticamente
con una exposición máxima de su yerno,
Iñaki Urdangarin.
Fuentes de La Zarzuela aseguran que se trata de una decisión “muy meditada” que no tiene que ver ni con
la salud del Rey
ni con la coyuntura política. Sin embargo, otras fuentes del Ejecutivo
admiten que el momento político es propicio para una decisión así porque
estamos a mitad de legislatura y el Rey y el Príncipe pueden contar con
un sólido pacto entre PP y PSOE, que suponen más del 80% del Congreso.
Nadie puede garantizar qué tipo de Cortes saldrán de las urnas en 2015,
ante la evidente crisis del bipartidismo marcada por las elecciones
europeas, que han colocado a los dos grandes partidos por debajo del 50%
por primera vez desde 1977.
El Rey, emocionado, dio las gracias a los españoles,
reivindicó su reinado
—“vuelvo atrás la mirada y siento orgullo y gratitud hacia vosotros.
Habéis hecho de mi reinado un largo periodo de paz, prosperidad y
progreso”— y explicó sus motivos para dejarlo, centrados en el relevo
generacional. “He querido ser Rey de todos los españoles. La larga
crisis económica ha dejado profundas cicatrices en la sociedad pero
también abre un camino de esperanza. Todo ha despertado un impulso de
renovación, de corregir errores. Una nueva generación reclama el papel
protagonista, el mismo que correspondió a la mía. Merece pasar a la
primera línea una generación más joven, que afronte con renovada
intensidad los desafíos”, aseguró.
Todas las instituciones cumplieron ayer su papel. El primero en dar
el anuncio oficial fue el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una
declaración
institucional inédita en La Moncloa.
El Ejecutivo es el responsable de todos los actos del Rey, a pesar de
que la abdicación es una decisión personal del Monarca. Y por eso fue
Rajoy quien dio a conocer el final del reinado de Don Juan Carlos
después de 39 años, los que han pasado desde que juró su cargo ante las
Cortes franquistas el 22 de noviembre de 1975, una monarquía que luego
quedó democráticamente sancionada en el referéndum de la Constitución
del 6 de diciembre de 1978. Rajoy explicó que mañana mismo se reunirá el
Consejo de Ministros para aprobar una ley orgánica que, según el
artículo 57.5 de la Constitución, debe regular la abdicación.
La ley, que será breve y se limitará a dar efectividad a la
abdicación y no fijará el nuevo papel de don Juan Carlos ni su posible
aforamiento,
está pactada con el PSOE de Rubalcaba,
por lo que no tendrá ningún problema para ser aprobada rápidamente por
las Cortes con amplísima mayoría. La presencia de Rubalcaba, a punto de
abandonar la secretaría general del PSOE, también ofrece para la Corona
esta estabilidad que necesita una sucesión monárquica, ya que es una
persona cercana a don Juan Carlos.
El Rey quiso dar al momento la máxima relevancia posible, y en su mensaje televisado cuidó todos los detalles.
Le acompañaban dos fotos,
una suya con su padre, don Juan, y otra en la que se veía a Felipe y
Leonor, la siguiente generación, como mensaje de continuidad monárquica.
Hasta en tres ocasiones habló de esa “nueva generación”, el mensaje
clave que quería trasladar. Y también la idea de la estabilidad, “Mi
hijo Felipe encarna la estabilidad, seña de identidad de la institución
monárquica”, aseguró.
En enero, una vez tomada la decisión, el Rey consultó con el príncipe
Felipe, después con Rafael Spottorno, jefe actual de la Casa del Rey, y
los dos anteriores responsables de ese puesto. Después de comunicárselo
al presidente del Gobierno, se creó un reducido equipo con
representantes de la Casa del Rey y del Ejecutivo, encabezado por la
vicepresidenta,
Soraya Sáenz de Santamaría, para perfilar detalles técnicos. El rey encargó un informe político, jurídico y práctico sobre la abdicación.
Desde 2012, cuando empezaron a acumularse los problemas de la
Monarquía y el Rey alcanzó su momento más bajo de popularidad, cuando se
vio forzado a pedir perdón por
su viaje a Botsuana
para cazar elefantes en el que se rompió la cadera, las especulaciones
en el mundo político sobre la abdicación se multiplicaron hasta el punto
de que se convirtió durante 2012 y 2013 en uno de los principales
asuntos de debate en las reuniones políticas, aunque en sordina, nunca
en público. Pero la conversación siempre acababa en el mismo sitio: “El
Rey no quiere, dice que los reyes se mueren, no abdican”. Él mismo lo
desmintió varias veces, la última en el discurso de Nochebuena. Solo él
puede tomar esa decisión, insistían los políticos. Y al final lo hizo
cuando menos se esperaba.
Reacciones a la renuncia
Las reacciones al anuncio de la abdicación del Rey no han tardado en llegar, tanto de dentro como de fuera de España.
Alfredo Pérez Rubalcaba,
secretario general del PSOE, ha subrayado la relevancia del anuncio al
subrayar que "la decisión de su Majestad el Rey de renunciar a la
jefatura del Estado" es uno de
los hechos políticos más importantes
"desde la recuperación de la democracia". "Culmina, con esta decisión,
un reinado que ha constituido un compromiso inquebrantable con la
democracia y con los derechos y libertades de los españoles", ha
añadido.
La vicepresidenta del Gobierno,
Soraya Sáenz de Santamaría,
ha elogiado la figura del Rey y ha expresado la gratitud hacia "una
persona que ayudó a traer la democracia a España y a consolidarla".
Para el coordinador federal de Izquierda Unida (IU),
Cayo Lara,
es el momento de un referéndum para que "el pueblo decida si quiere
monarquía o República", o lo que a su juicio es "monarquía o
democracia". “Es la hora del pueblo, de que el pueblo decida y hable",
ha asegurado el dirigente en una rueda de prensa en Madrid. En su
opinión, "es inconcebible en siglo XXI seguir hablando del derecho de
sangre", algo que es "incomprensible" para los ciudadanos.
Rubalcaba destaca el "compromiso inquebrantable" del Rey con la democracia
En la misma línea, el líder de Podemos,
Pablo Iglesias,
ha reclamado un referéndum sobre la monarquía al asegurar que "esta
abdicación acelera la descomposición del régimen político de 1978”. “Si
el Gobierno cree que Felipe de Borbón cuenta con la confianza de la
ciudadanía, debe someterlo a las urnas”, ha afirmado.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas,
se ha pronunciado sobre la renuncia tras el mensaje televisado del Rey.
Pese al cambio en la jefatura del Estado, el camino hacia la consulta
seguirá invariable, ha proclamado Mas. "Habrá cambio de Rey pero no
habrá cambio en el proceso político que vive el pueblo de Cataluña,
seguirá adelante", ha sostenido en una comparecencia en el Palau de la
Generalitat. El líder nacionalista ha deseado "suerte" al heredero de
Don Juan Carlos, el Príncipe Felipe, al que l
e ha recordado la convocatoria de la consulta:
"Le deseo suerte, aciertos, y éxitos. Deseamos lo mejor para España,
pero también deseamos lo mejor para Cataluña. Y lo mejor para Cataluña
es poder decidir democráticamente y libremente nuestro futuro como
nación".
Josep Antoni Duran Lleida ha agradecido al Rey su
labor al frente de la jefatura del Estado y también ha destacado que su
sucesor tendrá que lidiar con la consulta catalana.
Por su parte,
el lehendakari Iñigo Urkullu
ha asegurado que la decisión del Rey "abre una posibilidad de resolver
la cuestión vasca que" de momento no ha hecho el ciclo de la
Constitución de 1978.
El ministro de Asuntos Exteriores,
José Manuel García Margallo,
ha agradecido al Rey el trabajo que ha realizado por la paz, la
libertad y la prosperidad "de todos los españoles" y ha añadido que, con
su renuncia, "en absoluto" entrará la Monarquía en un período de
inestabilidad. El titular de Interior,
Jorge Fernández Díaz,
añadió que no se puede entender la democracia en españa sin la figura
del Rey. "Es el mejor símbolo de nuestra convivencia en paz y libertad",
destacó Fernández
El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo del Poder Judicial,
Carlos Lesmes,
ha lamentado que Juan Carlos I haya decidido abdicar. "Siento que
abdique el Rey, pero esta es su voluntad y la tenemos que respetar", ha
dicho. Lesmes cree que el Príncipe "será un buen Rey".
"Habrá cambio de Rey pero no habrá cambio en el proceso político que vive el pueblo de Cataluña, seguirá adelante", afirma Mas
La
Fiscalía General del Estado, en un comunicado, ha
mostrado "el aprecio y agradecimiento de todo el Ministerio Fiscal a la
persona de Don Juan Carlos, cuya trayectoria vital ha estado presidida
por un incansable servicio a España" y cuyo reinado ha coincidido "con
la etapa de mayor paz y estabilidad" que ha conocido el país. "Una época
caracterizada por la vigencia de nuestra actual Constitución de 1978,
sancionada por la rúbrica de Don Juan Carlos", añade la Fiscalía
General.
En declaraciones a EL PAÍS, el expresidente
Felipe González
ha destacado: "Me parece institucionalmente muy correcta y una decisión
que supone un valor y un coraje especial [por parte del Rey] al poner
la institución por encima de la persona".
El expresidente del Gobierno
José María Aznar ha
agradecido al Rey su contribución a la "reconciliación de los españoles
en democracia" y ha afirmado que su decisión de renunciar al trono
supone "un acto de responsabilidad y de generosidad".
Izquierda Unida y Podemos reclaman un referéndum sobre la monarquía
Mientras, el presidente de Banco Santander,
Emilio Botín,
ha expresado su "respeto y gratitud" a la figura de don Juan Carlos y
ha resaltado que su reinado "ha supuesto el periodo de paz y prosperidad
más largo" de la historia española. "Deseo expresar nuestro más
profundo respeto y gratitud a Su Majestad el Rey. El reinado de Juan
Carlos I ha supuesto el período de paz y prosperidad más largo de
nuestra historia", ha subrayado.
El presidente de Telefónica,
César Alierta, ha
destacado que Juan Carlos I ha sido el rey que abrió España al mundo
desde la libertad, al mismo tiempo que ha confiado en que durante el
reinado de Felipe el país alcanzará una nueva etapa de prosperidad.
En el ámbiro internacional, el presidente mexicano,
Enrique Peña Nieto,
calificó al Rey como "actor clave en la democracia de España” y destacó
"su aportación a los vínculos de amistad y cooperación que caracterizan
nuestra relación". El secretario general de la ONU,
Ban Ki-moon,
también resaltó el “sobresaliente servicio público” de Juan Carlos I y
el papel instrumental del Monarca durante la Transición. En los mismos
términos se manifestó
Mohamed VI, rey de Marruecos, que quiso recordar que la familia real española “siempre fue cercana a la familia real marroquí”.
Desde Washington, la
Casa Blanca ha destacado la
labor de "guía" del rey Juan Carlos durante "la histórica transición de
España a la democracia". "Ayudó a que la democracia floreciera", ha
destacado en el comunicado
Patrick Ventrell, portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca.
El presidente colombiano,
José Manuel Santos, quiso
mostrar su "afecto y gratitud" al Rey a través de su cuenta de Twitter,
al tiempo que saludaba la llegada del príncipe Felipe al trono, "un gran
amigo de Colombia", decía sobre el heredero.
Anibal Cavaco Silva,
presidente de Portugal, destacó los lazos de amistad que fomentó el
Monarca entre los países vecinos y deseó lo mejor a don Juan Carlos "en
este nueva etapa de un admirable recorrido vital".
El presidente de la
Comisión Europea,
José Manuel Durão Barroso ha señalado que ha recibido “con emoción” la
noticia de la renuncia al trono del rey Juan Carlos,
a quien califica de “artífice y defensor” de la democracia. “El rey
Juan Carlos I ha sido valedor fundamental del europeísmo y de la
modernidad de España durante los 39 años de su reinado”, prosigue el
presidente del Ejecutivo comunitario
. “Sin él no se
entendería la España actual; personalmente y en nombre de la Comisión
Europea quiero expresar mi profunda admiración por los valores que
encarna; representa para todos los europeos un ejemplo en el que
continuar inspirándonos”, asegura Barroso.
También el presidente del Parlamento Europeo,
Martin Schulz,
ha considerado que el Rey ha sido un "pilar" de la democracia en
España, y confía en que don Felipe sea un modelo de "cohesión y
confianza".
Manifestaciones
A última hora de la tarde del lunes, miles de personas salieron a la
calle en decenas de ciudades españolas para pedir un referéndum para que
otorgue al pueblo el derecho a decidir entre monarquía y república.
Especialmente numerosas fueron en Madrid y Barcelona. En la madrileña
Puerta del Sol unas 20.000 personas abarrotan la plaza, según fuentes
policiales.
Los congregados entonaron cánticos como "Lárgate, Felipe, rájate",
"El Borbón, sin pensión" o "España, mañana, será republicana". En la
concentración de la plaza de Catalunya, en Barcelona, los gritos a favor
de la república se mezclaron con los que pedían la independencia.